Mi vid es Cristo

| 08/02/2011

La fuente a la cual pertenezco se llama Cristo, Él es la vid verdadera, si yo soy una de sus ramas permaneceré siempre junto a Él. Aunque vengan los vientos y las olas del mar, yo no temeré porque tu estas a mi lado.

Tu Palabra me enseña:

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Juan 15:1-2.

Enséñame Jehová a ser un pámpano que lleve tu fruto, enséñame a amarte con todo mi corazón, solo soy un pámpano que quiere cosechar frutos para ti, pero por favor continua la obra en mi vida, sigue limpiándome cada día, no me quites de tu mano, sostenme con tus manos.

Como tu eres el labrador, te pido que hagas en mi corazón como a ti te plazca, que me enseñes cuales son las cosas que he de quitar de mi ser, que me enseñes a caminar a tu lado de la forma mas correcta, que toda la basura que llegue a mi corazón; y que me aparte de ti, sea quitada por tu mano.

Que la tierra en donde me sembraste, la tierra que es Cristo morando en mí ser, permanezca constantemente en mi diario caminar. Quiero ser un pámpano agradable para ti.

En cada día, cuando me despierte por las mañanas, que las aguas frescas de mi labrador vengan a confortarme, que al regar mi corazón con tu mano poderosa, tus aguas me inunden con tu poder, tu sabiduría me ilumine para continuar en mi diario caminar contigo.

Que cuando el sol venga a querer marchitarme, que tus aguas que corren en mi ser, y simbolizan tu Palabra, me sostenga siempre hasta verte cara a cara.

Tú eres mi vid…

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Categoria: Vida Cristiana

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