En ti calla mi alma

| 08/09/2011

Cuando sentimos el amor de Dios, y nos ofrece la convicción de su Hijo, nos sentimos como pequeños niños que solamente somos consentidos por papá, y cuando estamos en esa tranquilidad, sentimos como ríos de aguas vivas corren por nosotros.

Los vientos de la tranquilidad nos consuelan, a veces vemos que el mundo se desborona a nuestro alrededor, pero algo dentro de nosotros nos mantiene en paz, en muchas ocasiones sentimos como un ser nos consuela, este ser siempre esta en medio de nosotros, y es el poder del Espíritu Santo, a veces en medio de las angustias nos llega una tranquilidad inexplicable, una paz dentro del corazón inexplicable, pero que sabemos que solo puede venir de allá arriba. Si aun no lo has sentido puedes clamar desde hoy por esa paz.

Esa paz nos inunda, esa paz es la que solamente aquellos que somos llamados hijos de Dios podemos disfrutarla, a veces el Señor nos recompensa y lo hace de esa forma.

Recuerdo que muchas veces he pasado pruebas duras en mi vida, pero también cuando la prueba pasa, he visto como después de ir a la casa de Dios, salgo renovado, y se deleita mi alma cuando disfruto de esa paz. Le digo a Dios: Gracias Señor porque a pesar de las pruebas en mi vida, hoy me estas ministrando tu tranquilidad y tu paz.

Recuerda que no siempre estarás en batalla, llegaran días de tranquilidad y de paz a tu corazón, y si aun no has sentido esta tranquilidad en tu corazón, hoy puedes pedirla.

Por ello el Salmista descubrió esa tranquilidad en su vida, y escribió lo siguiente:

Sino que me puse en silencio, e hice callar mi alma, sea yo como el destetado de su madre; como el destetado de mi propia vida. Salmos 131:2

En esta hermosa palabra, el Salmista hace callar su alma, y es que cuando el Señor te ministra esa paz, uno solo quiere sentirse amado por Dios, uno solo quiere estar en silencio disfrutando de su tranquilidad.

También el Salmista se refiere a sentirse como un bebé; a lo que él se refiere, es que cuando un bebé tiene hambre llora, pero cuando le dan de comer se queda quietecito y no se mueve porque esta saciado, solo quiere dormir y descansar, solo quiere sentirse en los brazos de su madre. Así mismo queremos nosotros disfrutar de los brazos de nuestro Dios, queremos comer de su alimento y quedarnos dormidos en sus brazos, queremos despojarnos aun de las diversas circunstancias en nuestra vida.

En ti estamos seguros, en ti queremos reposar Señor, danos reposo en cada día, yo le creo a tus promesas.

Que esta palabra sea de bendición y tranquilidad para tu vida, que a partir de hoy se haga rema en tu espíritu, y que el Señor te ofrezca esa tranquilidad a tu alma.

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Categoria: Vida Cristiana

Comentarios (1)

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  1. GUILLERMO MINERO dice:

    “EN TÍ CALLA MI ALMA” MI SANTA BIBLIA NO DICE ALMA,¿PUEDE EL ALMA HABLAR, PARA QUE SE DIGA QUE CALLA? ACLÁRENME ESA DUDA GRACIAS.