Cuando somos tentados

| 07/12/2011

La tentación es una lucha que siempre estaremos propensos a librarla, esta lucha no terminara hasta que un día estemos cara a cara con nuestro amado redentor Jesús, él nos dará la victoria sobre todas las tentaciones.

Sin embargo aunque tengamos diversas luchas con las tentaciones, no debemos de ceder a ellas, puesto que todos podemos tener malos pensamientos y estos pueden llegar a nuestra mente, pero debemos de recordar que Jesús ya venció por nosotros, en una parte de las escrituras se explica con claridad como nuestro mismo Dios padeció tentación.

Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. Hebreos 2:18

Jesús conoció perfectamente la forma en que viene la tentación hacia nosotros: ¿Qué es la tentación?

Muchas veces la tentación no llega por si sola, y jamás vendrá de Dios, la tentación muchas veces nace de la propia voluntad del hombre, y el hombre decide tomarla o no.

Lo vimos en el pasado cuando Eva fue tentada por la serpiente, si Eva le hubiera dicho ¡No a la serpiente! cuando esta le ofreció el fruto prohibido, quizás nuestra historia seria otra.

Afortunadamente hoy en día su Palabra nos dice que él es poderoso para socorrer a los que son tentados.

En la actualidad contamos con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo, y él esta dispuesto a socorrernos si sentimos que la tentación es demasiado fuerte.

Según el diccionario esta es la tentación:

Instigación o estímulo que induce el deseo de algo. RAE

Si sientes un deseo profundo que te quiere hacer caer de la gracia de Dios, entonces hoy es el momento preciso para que recuerdes: Él es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Pero esta ayuda llegara siempre y cuando de nosotros salga el pedírsela al Señor, puedes doblar tus rodillas en medio de la tentación; y puedes clamar y gemirle al Señor que haga viva esta promesa en tu vida.

Dijo un gran pensador: Voy a dejar que una ave posé en mi cabeza pero jamás la dejare que haga nido en mi cabeza. De esa forma deja que lleguen los pensamientos; pero jamás les permitas que aniden en tu mente, porque si no los rechazas inmediatamente le darás paso a la tentación.

Así pues recordemos su promesa: Él es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Llámale, él esta dispuesto a socorrerte.

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Categoria: Vida Cristiana

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