Amar al prójimo

| 11/15/2011

No es una tarea fácil amar a las personas que muchas veces nos hacen daño: pero amar al prójimo no solamente significa amar a la persona que no es de nuestro agrado, también significa amar a los necesitados, amar al que no tiene un trozo de pan para comer, amar al niño que por las calles pide un pedazo de cobija para poder pasar la noche cuando el frío azota; amar al prójimo encierra tantas cosas en las que podemos ofrecer nuestra amistad y amor.

Como amar al projimo

Si eres un buen creyente al evangelio, sin duda la Palabra de Dios nos exhorta a amar al prójimo (aun en nuestras debilidades), aun cuando nuestra carne rechace a aquella persona por x circunstancia, debemos de amar por ordenanza divina.

Sin embargo, no debemos de confundir el amor con la injusticia, es necesario amar, pero que nuestro amor no se convierta en un abuso por parte de la otra persona. De igual forma el prójimo es todo aquello que necesita una mano amiga en las diversidades de la vida, el prójimo necesariamente no es la persona que está dentro de la iglesia, puede referirse a toda aquella persona que aun no ha conocido de Dios; y que necesita conocer cuan grande es el amor de Dios para su familia y su vida.

Si en verdad cumplís vosotros la ley real, conforme á la Escritura: Amarás á tu prójimo como á ti mismo, bien hacéis. Santiago 2:8

Es bello cumplir con esta Palabra, aunque a veces es algo complicado, sobre todo cuando la otra persona sabe que por el amor que le tienes a Dios, tu corazón obligadamente debe de amarle sin desprecio, sin embargo este abuso es muy conocido dentro de las congregaciones, pero para ello existe la oración, en donde Dios manifestará su justicia para tu vida. Tú cumple con amar, y si la otra persona esta abusando de ese amor, tarde o temprano la persona recibirá su justa recompensa.

Pero nosotros haremos un bien en amar, aunque no siempre estamos dispuestos, pero debemos de vencer en el nombre de Jesús.

Hay que sacar todo odio, todo resentimiento, toda amargura, debemos de preparar un altar dentro de nosotros para poder vivir y caminar en rectitud con Dios, porque finalmente es Él quien nos ofrecerá todos los beneficios y recompensas en el Cielo.

Se que hay personas que podrían ser despreciadas por tu corazón, y muchas veces se utiliza la típica frase «No quiero ni verlo(a) en pintura», pero es aquí donde debemos de ir venciendo esas dificultades en nuestra vida, probablemente esa fue la prueba que Dios envío a tu corazón, para probar tu amor y tu fe.

Cuando Jesucristo se dirigía al madero, lo hizo no solamente pensando en los que hoy son fieles creyentes a su Palabra, lo hizo por aquellos que aun no le conocieron, lo hizo por toda la humanidad. Si en verdad conocemos las Escrituras, entonces hoy puede ser un tiempo maravilloso, para comenzar a darle la mano al que necesita un pan, a orar por aquella persona que nos hizo un daño, a orar por las personas que buscaron nuestro mal, a orar por aquella madre que te abandonó, por aquel padre que se emborrachó, por aquella persona que nunca hizo nada para sacarte adelante. Por todos aquellos que un día buscaron humillarte. Hoy gracias a Dios estas con vida; y puedes orar para pedirle a Dios por tu vida.

Finalmente recuerda que Cristo busca tu corazón, no esta buscando tu físico, no esta buscando si eres guapa o guapo; está buscando un corazón que quiera estar a su lado y en su Reino, un corazón que sabe amar a los demás; aun cuando esta persona hubiese causado un daño en tu corazón, debes de amarle para poder heredar el Reino.

¿En verdad amas a Dios? Sus mandatos muchas veces pueden ser muy complicados para muchos de nosotros, pero al final; si comenzamos por el prójimo, muy pronto seremos galardonados y recompensados por nuestro Padre que está en los cielos, en la oración se encuentra el perdón para el prójimo, y la victoria para tu vida.

El justo perece, y no hay quien se preocupe; los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprenda que ante el mal es arrebatado el justo. Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan en su rectitud. Isaías 57:1-2

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Category: Vida Cristiana